Retener el agua, compartir saberes y cuidar el territorio

Retener el agua, compartir saberes y cuidar el territorio

El pasado 13 de junio celebramos un taller dedicado a la gestión del agua, la permacultura y las estrategias de retención hídrica, y nos llevamos mucho más que nuevas herramientas: nos llevamos un día de intercambio, conversación y aprendizaje colectivo.

Fuimos 15 personas y comenzamos acercándonos a la historia de Sierra Nevada. Hablamos de las huellas de romanos y árabes, de la época nazarí y, especialmente, de las acequias y de las diferentes formas en las que las comunidades han aprendido a relacionarse con el agua y con el territorio.

Fue un punto de partida para compartir conocimientos. Aunque partíamos de unas pautas y contenidos, pronto el taller se convirtió en una conversación abierta en la que cada persona aportó sus experiencias, conocimientos y diferentes formas de entender el territorio. Hubo momentos de auténtica mesa redonda, con preguntas, debates y distintos puntos de vista que enriquecieron mucho la jornada.

Después pasamos de la conversación a la práctica. Nos preguntamos cómo podemos retener el agua de lluvia en nuestros terrenos y aprovechar al máximo cada gota. Exploramos diferentes estrategias: zanjas de infiltración, camas hondas, estanques y otras técnicas vinculadas a la permacultura.

También salimos al terreno para observar algunas de estas soluciones en la práctica y aprendimos a construir y utilizar una herramienta muy sencilla: el A-frame. Con él pudimos marcar curvas de nivel y localizar lugares donde realizar pequeñas zanjas de infiltración. Una vez más, comprobamos que no siempre necesitamos grandes infraestructuras: podemos empezar poco a poco, utilizando los recursos que tenemos a nuestro alcance y adaptándonos a las características de cada lugar.

En ese sentido, aprovechamos también un recurso muy cercano y disponible en esta época del año: la lana de oveja. Tenerla allí nos permitió reflexionar sobre cómo podemos aprovechar mejor los materiales y recursos que ya existen en nuestros territorios.

La jornada también nos llevó a hablar de aguas grises, biofiltros y sistemas de fitodepuración, con ejemplos de diferentes lugares y experiencias que muestran otras maneras de gestionar y regenerar las aguas que utilizamos. Pensamos juntas cómo algunas de estas soluciones podrían adaptarse a lugares como La Taha, Pórtugos y otros territorios donde vivimos.

Y, como no podía ser de otra manera, terminamos compartiendo la comida y continuando las conversaciones. Éramos personas procedentes de distintos rincones de la Alpujarra, algunas autóctonas y otras llegadas de otros lugares, pero todas con algo que aportar y algo que aprender.

Para nosotras, ese fue uno de los grandes aprendizajes del día: el conocimiento también es un recurso que podemos cultivar colectivamente.

Desde Semillistas seguimos explorando formas sencillas y adaptadas de cuidar nuestros territorios, mejorar la gestión del agua y fortalecer nuestra relación con los ecosistemas que habitamos.

Fue un día bonito, práctico y lleno de aprendizajes compartidos. Y, sobre todo, un recordatorio de que cuando ponemos en común nuestros conocimientos, también podemos encontrar nuevas maneras de cuidar el lugar que compartimos.

https://www.youtube.com/watch?v=X8i__vTdyq4

Más artículos

Cosechando Retama

Como os anunciamos, el sábado pasado salimos a cosechar semillas de Retama. Fuimos un grupito de 10 voluntarias de todas las …